Para entender la Santísima Trinidad con el Padre Luis Corral

  • 28 mayo, 2018
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La trinidad habita en el alma del justo. Para eso fueron enviados el Hijo y el Espíritu Santo: para habitar en el alma del justo. Para eso fue creado el ser humano, y para eso fue redimido: para participar de la vida divina. Dios ama al ser humano hasta tal punto que le invita para que habite en la Trinidad. Es, realmente, un anticipo del Cielo.Jn 14,23: “Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él y haremos morada en él”.  Y en Jn 17,21-23 dice Jesús al Padre: “Que todos sean uno, como tú Padre en mí y yo en ti somos uno… Que todos los seres humanos sean uno como nosotros somos uno: yo, (el Hijo), en los seres humanos y tú, Padre, en mí para que
la unidad sea perfecta”.

El Bautismo trae un nuevo modo de presencia de Dios en el ser humano, mucho más íntimo que cualquier otra forma de presencia divina: participa de la naturaleza divina. Este nuevo modo de presencia de Dios en nosotros ha de entenderse con toda su fuerza, como algo real, no como una metáfora o como algo simbólico. No son sólo los siete dones del Espíritu los que llenan al fiel, sino que es el mismo Espíritu Santo en persona el que habita en nuestros corazones. Nada tiene de extraño que esta relación entre el hombre y Dios trascienda todo lo imaginable, trascienda todo conocimiento y sea capaz de llenar toda una eternidad. Nada tiene de extraño que nos cueste creerlo porque es demasiado hermoso. Pero es cierto.

Somos hechos hijos de Dios al unirnos al Hijo Único del Padre (Jn 15,1-8). Lo cual implica la presencia de la Trinidad en el alma. Ser injertados en Cristo implica una relación filial con el Padre, puesto que estamos unidos con el Hijo. El hombre es hecho una nueva criatura por el Bautismo. Esta nueva criatura no es otra cosa que la elevación del ser humano hasta hacerle partícipe de la vida trinitaria. Es vida sobrenatural (cuerpo material, alma espiritual y Espíritu Santo). El hombre entra así, de un modo misterioso, en la misma vida trinitaria, aunque, por su excesiva luz divina, los ojos humanos no pueden verlo con claridad.

Este intercambio amoroso con la Trinidad tiene lugar ya en esta tierra; no hay que seguir esperando pues, por el Bautismo, somos hechos nueva criatura en Cristo. Se trata de una nueva vida, que lleva en sí misma la tendencia a crecer y a desarrollarse hasta llegar a su plenitud en el Cielo. La nueva vida en Cristo no es algo futuro, sino algo ya presente, en el cristiano. El Espíritu Santo habita en el alma del que no tiene pecado.

Necesitamos comprender la novedad que aporta a la vida del ser humano el sacramento del Bautismo: no sólo el perdón del pecado y la recepción del Espíritu Santo (Hch 2,37-38), sino también un nuevo nacimiento (Jn 3,1-7), la unión a la muerte y resurrección de Cristo (Rm 6,3-7), el hacernos hijos de Dios con y en Jesucristo (Gá 3,26), la participación en la naturaleza divina (2P 1,4), formar parte de la Iglesia, cuerpo de Cristo (1Co 12,27), etc. Todo lo cual constituye un profundo cambio en la naturaleza de las personas. ¿Hemos dado ese cambio?  A partir del bautismo debemos vivir como criaturas nuevas. Debemos vivir de otra manera. Como escribió Pablo a los filipenses (3,8): Todo aquello por lo que yo antes me afanaba, ahora los considero basura, con tal de ganar a Cristo.

 

 

P. Luis Corral Prieto s,d,b.

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Perfil del Autor de este contenido

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Actualmente tengo la bendición y la fortuna de pertenecer a la mejor empresa de Comunicaciones y Entretenimiento en Centro América, Grupo Emisoras Unidas. Me desempeño como anchor y manager del show matutino Morning Kiss por KISS FM 97.7 transmitido de Lunes a viernes de 6 a 9 AM y formo parte del departamento creativo a cargo de Yosi Sideral 90.1 y Atmósfera 96.5 de donde también además de creativo y productor, soy la voz institucional. Soy la voz de múltiples marcas en Guatemala y América Latina. Seguro alguna vez has escuchado mi voz en tu radio o tv. Dios en su infinita misericordia me recogió en sus brazos y con amor me dijo que soy su hijo. Soy Católico, ferviente seguidor de la Santísima Trinidad, predicador para la honra de nuestro Amado Padre Celestial..